A veces siento esa necesidad inevitable de buscar algo en la profundidad. Como si me sedujera esa gravedad inherente de la equivocación del pensamiento; o de la historia del pensamiento que sigue creciendo en mí como una raíz venenosa. La estrepitosa verticalidad de pensar me induce a torcer el pescuezo para pretender "ir más allá de las cosas", como si ellas no estuvieran ahí, como si no fuera suficiente contemplar la eficacia de la presencia, la facticidad que trasciende al mismo echo de nombrar al objeto. Y la trascendencia, porsupuesto, ya no es más la masa que contiene su propia historia, sino la historia del que encuentra en la masa su propia tristeza y anhelo de muerte. La profundidad, llegar al fondo, no sé porqué me recuerda todo esto a un tarro vacío de cereales; a una de esas cajas de sorpresas: sin sorpresas. A un "siga participando", o simplemente a un niño llorando por la frustación de la ausencia del juguete. El fondo, la designación del objeto es un barril sin fondo, una caja de conejos mágicos, un misil sin pólvora, una paja con exponencial al infinito.
La "profundidad de la idea" y el "fondo" me recuerda de alguna manera a los trabajos de Richard Link Later, en sus animaciones. Todos los contextos cambiantes, todas la líneas móviles, todos los rostros borrosos, y curiosamente, todos los fondos difuminados al ritmo del drama, de lo que sucede dentro de las escenas. Al meter la mano en la imagen de RLL, nuestro brazo sale por el otro lado; como en un túnel de hilos, que pretende agarrar algo para nombrar o para desollar, pero se encuentra con su misma mano.
La paradoja del fondo sería entonces el intentar fijar un contenido que nunca podrá establecerse como cierto. ¿Sería entonces tan necesario buscar una profundidad que devenga o que introdusca la variable del devenir? Un fondo que no intente encontrar, sino que pretenda buscar, cazar dudas en lugar de certezas. Ese sería el detonador del fondo, ponerle un reloj adentro; insertarle un corazón, volarlo en mil pedazos, para que su pedantería no regrese a reclamarnos en nombre de la verdad.

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